Hoy quiero hablar de Góspel, este canto que me gusta tanto, a partir de la experiencia de Sara que a veces canta como solista en una coral de Góspel donde yo canté durante unos años.
Sara nació en Argelia y vive en Cataluña desde el año 2001 y está muy contenta porque se ha adaptado muy bien a esta tierra. Su familia practica la religión musulmana aunque ella no porque es una buscadora espiritual; le gusta practicar el Yoga ya que ella dice que cuando lo hace de todo corazón la conecta con su alma y se deja fluir; le gustan los budistas porque le aportan paz.
No tiene formación musical aunque dice que su saber musical le sale de dentro porque es intuitiva. Le encanta cantar en esta coral de Góspel y siente que en ella puede aportar su energía positiva. Cuando le pregunto porque canta ella responde:
“Porqué desde pequeña en mi familia todos estudiaron música menos yo, soy la única que no fui al conservatorio. Como soy la pequeña mis padres no me llevaron a estudiar música como a mis hermanos, es por ello que no he aprendido a tocar ningún instrumento; cada vez que mis hermanos tocaban la guitarra yo cantaba y mis primeras canciones eran de blues y góspel. Pero a mis hermanos no les gustaba que cantara con ellos y me enviaban fuera de la habitación y entonces yo cantaba desde la ventana con una voz fuerte; los amigos de mi hermano le preguntaron: – ¿ quien es este chico que canta ? -, y ellos dijeron– no es un chico, es mi hermanita- y los amigos les pidieron que yo cantara con ellos y les dijeron -como podéis esconder esta joya que tenéis aquí? – y entonces me dejaron cantar con ellos canciones como Oh happy day etc. Llevo este tipo de música en la sangre desde pequeña. Y hace cinco años aquí en Barcelona empecé a cantar Góspel y ahora me encuentro muy bien “.
Cuando le pregunto porque le gusta el Góspel ella contesta que empezó a gustarle gracias a la canción Oh happy day porque dice que esta canción la llena de energía positiva. Le pido que me explique su experiencia de cantar en una coral de Góspel y me dice lo siguiente:
“Tengo muchas experiencias y una que me ha tocado mucho fue cuando fuimos a Tortosa, allí fue la primera vez que el director me dio la oportunidad de cantar como solista, y a partir de este momento canté con mi cuerpo, mi voz y mi alma. Este día me marcó mucho y a partir de entonces en los conciertos me entrego completamente y canto de otra manera.
También me marcó mucho cuando el director me invitó a cantar la canción NADA; la primera vez que la canté fue en Horta de Sant Joan en Tarragona, después de cantarla algunas señoras mayores del pueblo vinieron a hablar conmigo y me dijeron que se habían emocionado y que habían llorado y me abrazaban y esto me marcó mucho, a partir de este día la canto con un sentimiento muy profundo; yo la vivo mucho y lo que dice la canción “que solo me queda la voz”, lo vivo intensamente, porque es verdad, hoy en día solo nos queda la voz. Tanto en política, como en las relaciones sociales, siento que solo nos queda la voz y hay que saber usarla bien, es una lástima pero es así.
¿Como te sientes en el concierto mientras cantas y después? ¿Qué te aportan los conciertos de Góspel?
“Yo cuando canto estoy en mi mundo y cuando acaba el concierto siento que voy a la fiesta de nuevo; estaba muy contenta mientras cantaba y después también porque recibo una energía muy potente y me siento muy emocionada y este estado me dura toda la semana ya que sigo cantando una canción que se ha quedado dentro mío y no puedo dejar de cantarla,”
Añade lo que quieras que no te haya preguntado y que crees que es importante resaltar
“Yo lo que quiero es tener un poco de paz en este mundo, yo miro muy poco la tele, la evito porque me duele lo que veo y a veces me da rabia no poder hacer nada y para no vivir con este sentimiento evito verla durante una semana y a veces un mes. Lo que quiero es que el mundo tenga un poco de paz, sé que no podemos tenerla el cien por cien porque es una utopía, pero podemos desear tener paz y no perder la esperanza. Y enviar mensajes que valen la pena y que no inciten al odio, porque a veces hay gente que envía mensajes malos y negativos que tienen un sub mensaje y ellos no se dan cuenta. Hay que evitar el odio al máximo, y tenemos que saber lo que enviamos. Creo que las redes sociales mejor no usarlas que usarlas mal; también deseo que en el mundo haya más justicia. Estamos hartos que el pescado grande se coma al pescado pequeño y esto hay que pararlo”
Muchas gracias Sara por abrirte de esta manera tan generosa y auténtica. Te deseo lo mejor. Te lo mereces. Te quiero
20 de noviembre de 2025

